¿Normal?, ¿Fuera de lo común?, ¿Diferente?, ¿eso es lo raro?
Entonces no le veo nada de raro a lo raro.
El ser humano nuevamente siendo protagonista en este blog,
bueno esta vez antagonista. Perdón, pero es que en mi planeta si existe el
respeto.
A medida que la sociedad va creciendo y va exigiendo
cambios, el ser humano se va adaptando de una manera muy sencilla, desde el nacimiento
soportan esas armas biológicas que llaman vacunas sin ningún problema, a los
bebes a partir de los 6 meses les empiezan a dar químicos en su leche de fórmula,
los
transgénicos de toda la vida los soportan sin ninguna mutación severa, se
adaptan a los cambios bruscos de temperatura (que ellos mismos provocan) y
hasta a las reglas que impone otro ser de carne y hueso, es muy absurdo; y más
absurdo aun, ver que se adaptan a todo eso y muchas cosas más, pero no se
adaptan a su misma especie, me explico: Van 2016 años (calendario gregoriano)
conviviendo entre humanos, y aun no logran entender que cada uno es diferente,
que no se puede pretender ser igual a otro, porque es un imposible “Somos únicos
e irrepetibles”.
Uno se pone a observar por varias calles de este remiendo de
planeta y se encuentra con un fenómeno muy extraño, todos se quiere parecer,
existe algo que se llama estándares de belleza y quien logra esa belleza, por
muy artificial que sea, logra el reconocimiento mundial y un oropel extraño,
existen las cirugías “estéticas”para todas las partes del cuerpo; estos seres humanos últimamente son como una
especie de plastilina, son muy moldeables y la mayor convicción es ser un jerarca,
ósea ser el mandamás del planeta.
Dicen querer lograr la igualdad, pero están “tan avanzados” que
retroceder sería la única alternativa, los que medio piensan diferente siempre
levantan la voz diciendo que ese oropel está mal distribuido; pero nada sucede,
los callan llamando a un hombre con el peor invento del mundo entre las manos
(eso que llaman fusiles en las películas de ciencia ficción) los encierran un tiempo
en una cosa terrible que existe que se llama jaula o prisión y cuando salen siguen
siendo los mismos, los mismos contamineitors (contaminadores), los mismo “avanzados”,
los mismos iguales… Yo creo que terminaran siendo bultos grises, pero mientras eso
pasa seguiré disfrutando de unas hierbas mágicas que encontré en mi paseo por
el planeta tierra, eso si muy buenas, ya quedan muy pocas y en algunas zonas
hasta es dizque ilegal, pero bueno eso es otro tema que tocaremos en otro
momento. Paz y alegría para sus días y para eso que gritan, que sigan gritando pero más fuerte… Es que como callar cuando nacieron gritando.
Jhon Androide
Fotografias: Danny Carolina Palacios










