lunes, 4 de septiembre de 2017

Violeta Violenta “Sin Título y casi que Sin Autor”

Cuando la conocí, no era más que otra Violeta de mil colores, radiaba luz como todas las violetas, hasta que un día paso de morado claro a purpura intenso… Muchos dicen que por mi culpa, creen que por ser Miserable “me cague en la batica de cuadros”. Pero es que teníamos como 11 años cuando nos besamos por primera vez,  ella empezó a volarse de casa para verme, para besarme hasta que encontró otro que la besara mejor, y yo también por supuesto; la cosa fue que se perdió durante 7 años, no supe nada de ella, ya ni la recordaba tan nítida.
Llegue a Monrroe como a las 2 a.m. mire como escaneando el lugar y lo primero que vi fue un hombre como de 1.20 cm de estatura sobre una silla con su cabeza clavada en las tetas de una mujer con el cabello de  olor purpura intenso, era Violeta y se alegró tanto de verme que me no dudo en lanzarse a darme un beso en la boca, el enano contrario a lo que yo pensaba, tomo el beso como algo tan normal, que no dudo en  proponer “con todo el respeto” un trio, a Violeta le encantó la idea, mientras que yo durante todo el  camino no pensaba en mas, que como sería el sexo con un enano… No había visto  el suficiente porno.
Llegamos al apartamento de ella, saco una botella  de ginebra y puso una película XXX en la que habían un montón de enanos, yo  no podía entender lo que estaba a punto de hacer, así que simplemente me salí para el balcón a fumarme un cigarro; cuando entre nuevamente a la habitación decidido a marcharme del apartamento, me encontré a Violeta teniendo sexo con el enano, a ella le encantaba sentirse como una de lolita de película porno, así que me insinuó que me acercara pero yo preferí  volver a balcón.  
Debo aceptar que la imagen me genero cierta excitación, pero preferí masturbarme al aire libre hasta que por fin Violeta termino y el enano se fue  del apartamento.
Violeta salió al balcón desnuda y fumándose un cigarrillo, me dijo que me pusiera cómodo y que me quitara la ropa para ella no estar en desventaja, abrimos un par de cervezas y me empezó a contar que en todos estos años había estado por todo Suramérica cantando, me dijo que se había acostado con manes de muchas nacionalidades y que le habían encantado los brasileros, me dijo que tenía muchas ganas de mi “desde los 10 años, desde los 10 sueño que me la metas… Yo vi como besabas a un papacito, yo confió  en que si lo satisfaces a él, conmigo haces maravillas” pasamos todo el día empelotas escuchando punk y fumando marihuana en el balcón de Violeta. Tirándole piedritas a las palomas, me decía que las odiaba porque comían basura, tenían zumbambicos, hacían bulla y lo cagaban a uno de vez en cuando; nuestra puntería se volvía cada vez más acertada, logramos espantar varias, hasta que vimos que por la acera se acercaba una monjita, en un acto de total impulso Violeta le arrojo un candelabro desde el balcón “Era lo único que tenía a la mano, es que ella es de las que alimenta a todas estas palomas con el discurso de la paz… A parte me parece ridículo que se disfrace, siendo Mayo.”
Nos vestimos, salimos del apartamento y a las afueras apenas le estaba dando los primeros auxilios a la monjita, caminamos hasta un callejón a unas cuadras más adelante y entramos como a una especie de guarida, a Violeta le entregaron un paquete y volvimos a salir del lugar. En la esquina habían varios policías con un perro indagando sobre el accidente de la moja, pasamos por el frente de la acera como si no supiéramos nada, Violeta se quedó comprando conos de pasas mientras me pasaba el paquete como para disimular, un policía me llamo de lejos y yo me acerque, me pidió papeles, Violeta que estaba esperado los conos tuvo una reacción como de susto y me empezó a hacer sutiles señas desde lejos, yo no me había percatado de lo que había dentro del paquete, hasta que por cosas del destino, como si yo fuera un bulto de sal el perro se quedó frente a mi olfateándome, pues al parecer tenía 21 gramos de coca en el  paquete.
Violeta llego como loca cuando me estaban montando en la patrulla, les rogo que me solaran, que yo no tenía nada que ver. Dejo caer al suelo los helados que se derretían con el calor del momento, mientras el perro faltón los lamia del piso, a Violeta y a mí nos llevaron a la estación, cuando llegamos Violeta no dudo en testificar que todo pertenecía a ella. Después de varias horas me dejaron libre, me dijeron que a Violeta le esperaban unos cuantos añitos en la cárcel de mujeres y que yo no tenía ningún problema legal.
Pasaron como tres años hasta que la volví a ver, nos encontramos en Morroe como era de costumbre, la mujer que tenía al frete ya era como una especie de Violeta Violenta, nos tomamos unos aguardientes, hablamos de lo que había pasado en todo ese tiempo y al final me regalo un montón de mariposas muertas que había coleccionado en prisión, me dijo que todo el tiempo me había recordado, que estaba muy feliz de verme pero que ya se tenía que ir. Yo solo sentía como un sin sabor, es que después de tanto  tiempo sin tenerla, verla era como un premio del destino, y ahora lo que menos quería era dejarla ir… es que me dolía que otra vez me la quitaran del paso; no pude hacer nada por ella cuando lo necesitaba, ¿Qué más se podía esperar de este miserable? de Dante Miserias. 
-"Who breaks a butterfly upon a wheel?" Alexader Pope

miércoles, 16 de agosto de 2017

Unas mañanas de Agosto por el whatsapp "Sin Titulo y casi que Sin Autor"

“Quiero contarte unas cosas que me pasaron cuando vos decidiste no seguirme más, no penses que deje de hacer cosas interesantes… Hice muchas cosas chéveres que podemos poner en el Libro. Me gustó mucho como me describiste, como todo mágico, como si no fuera malo”
Yo no sabía si quería seguir sabiendo tanto de Dante, ya había estado bastante obsesionado con él durante algún tiempo, como para desatrasarme de lo que no había podido ver. Pero si no aceptaba me sentiría tan frustrado como la señora que se vio toda la telenovela y no se pudo ver el final. Le respondí que sí y desde ese día cuando menos lo pensaba recibía “picaras” historias que me alimentaban el libro pero me abrumaban el alma ¿todavía estaba enamorado de él?
“Tiene una mirada tan profunda, ya van varias veces que lo veo, yo le digo mi Tigre, pero él no sabe… Es que tiene como cara de tigre, como caminado de tigre y cuando canta parece un tigre rugiendo, si vos lo vieras te asustarías, porque es mucho más joven que vos, porque todas las peladitas le caen y solo le gusto yo. Yo lo sé porque me mira diferente, se vuelve muy torpe cuando se da cuenta que lo estoy mirando y pille que me stalkeo porque se le fue un like en una foto muy vieja; aparte viene mucho al bar y siempre está solo, como dispuesto a conocer mucha gente, como dispuesto a conocerme”
Sentía que él disfrutaba teniéndome de confidente, me escribía detalle por detalle la descripción de su tinieblo sin ningún pudor, utilizaba palabras que se me hacían difícil de entender  pero aun así yo seguía embelesado
“Mi tigre es muy lindo, lo conocí en el Morroe coffe Music, cuando yo estaba cerrando, él fue de los últimos clientes que quedo, me dijo que si podía prender un baretico y yo le dije que si me ayudaba a sacar a los cuatro borrachos que faltaban. Cuando quedamos solos, nos terminamos una botella de mezcal que  yo tenía empezada, partimos el gusanito para los dos y fumamos de una orgánica que Tigre tenia, después me abrazo como nunca, sabes que, ese abrazo fue tan profundo que me enamore de él y no de su cuerpo parce, me enamore de su interior. ¿Cómo hago para volver a sacar a ese Tigre tan suavecito?”
Con algo de ingenuidad hasta se le ocurría pedirme consejos, y yo como debía de suponerse nunca sabía que decir; no le quedaba más alternativa que seguirme contando
“Ni siquiera me imagino teniendo sexo con él, me dan como ganas de quedarme abrazado a él por horas, sobándolo, acariciándolo, sacando un poquito de dulzura en medio de tanta acides… Todo el día está en mí, sea en la cabeza o de frente, pero te juro que no es como las demás veces, es como tan puro”
Yo siempre había deseado que ese Miserable me dijera algo así, sentía algo de celos pero aun así como en un acto de masoquismo seguía leyendo y transcribiendo
“Hasta que no me aguante y le grite  -“deja de ser lindo, o bueno por lo menos con migo. Pórtate como una escoria, trátame mal” Parce yo solo quería que me tratara mal, yo solo quería que me hiriera daño para dejarlo de querer. Es que es tan estúpido, me abraza, me hace caritas, me escribe cuando esta borracho, me manda corazones y aun así me dice que no le gusto cuando estoy seguro de lo contrario”
Era algo muy natural de Dante Miserias, como si combinara el amor con el odio. Eso le daba más fuerza a sus caprichos 
“Hablaba estupideces, era despectivo y tenía aires de agrandado cuando estaba con Fernanda. Yo tampoco me quedaba atrás, yo sé que fui muy arrogante pero era necesario”
Me contaba cada cosa a medida que iban sucediendo, por mi parte empecé a vivir una historia ajena que cada vez se hacía más propia y personal, por una parte celebraba que ese tal Tigre no le prestara atención a mi Dante, pero por otra parte era ese sin sabor al saber que el protagonista no tendría un final tan feliz como el esperado
“¡Me importa mierda! Aunque si voy a extrañar sus canciones, sus melodías tan perfectas, sé que no me voy a morir y si me muero como que le estaría haciendo un gran favor a la humanidad”
Palabras de un evidente ser herido, pero yo confiaba en él, sabía que tanto alguien podía portarle una mierda, además finalmente su historia cumplió su ciclo.

martes, 1 de agosto de 2017

Una Tarde de Enero "Sin Titulo y casi que Sin Autor"

Eran como las cuatro de la tarde, salía afanado de la oficina hacia una reunión a un edificio a dos cuadras abajo del mío, iba en un paso rápido, el semáforo cambio a rojo y me toco pararme durante 20 largos segundos a esperar a que pararan los dichosos carros, pero oh sorpresa cuando del otro lado de la calle veo a Dante, caminando con su relajo natural, con su estilo tan libre, tan propio; le grite tan duro como pude y no atendió a mi voz, por un momento pensé en que tal vez debería dejarlo seguir y yo también seguir para mi reunión, pero lo contrario que hice fue salir corriendo de tras de él, cual niño cuando ve a su madre, él obvio metió un salto cuando le toque el hombro, sin duda alguna pensó que alguien lo iba a robar, pero termino por robarme el a mi… se quitó los audífonos, me despeluco como en un acto de cariño, como cuando sobas un perrito que te cae bien, me compartió uno de sus audífonos, estaba escuchando The Beatles, Revolution y  terminamos en Málaga, un bar de tangos en el centro de la ciudad tomando ron con café. El día estaba frió, así que aproveche para llamar e inventarme la excusa de que no podía ir a la reunión porque estaba lloviendo muy fuerte en el lugar que estaba, al parecer se creyeron el cuento, porque se compadecieron. El caso fue que en el momento no me importo que me echaran o no del trabajo, quería estar con Dante Miserias y solo me importaba él; ¿pero qué pasaba? ¿Acaso no había ya pasado como cuatro años? ¿El enamoramiento jamás había pasado? ¿Yo no lo había superado?
Estaba más hermoso que nunca, cabello con rastas, más pircings, más tatuajes, más alto e inteligente
- “Tiempo sin verte… Tanto tiempo”
-“Mucho tiempo, estas todo grande y se te ven muy lindos todos esos tatuajes “
-“A veces me  creo lienzo y vos que estás haciendo”
-“trabajando…”
-“¿Qué paso con vos? ¿Ya tenes novio?”
Yo no sabía que responder, sentía que la podía cagar o recagar, podía ser una sutil propuesta o una simple pregunta, cambie el tema 
-“Si,  empecé a trabajar Y también estaba escribiendo sobre vos”
-“¿cómo así?” Logre desviar el tema
-“Si, escribí varias cositas que vi de vos”
Saque el portátil, pensé que después de tanto tiempo ese sería un buen acto, total él había sido la fuente de la inspiración y estaba completamente seguro de que Dante ya era un poco maduro, capaz de leerse sin escupir sobre mis escritos, sin romperme el computador en pedazos.
Le empecé a leer con mi voz entre cortada, hacía muchos años no leía esos vagos escritos, Sin título y casi que sin Autor… estaba en los archivos más remotos de mi disco duro, no podía creer que tuviera al protagonista de tanto derroche de tiempo al frente, confrontándose como si se estuviera mirando en un espejo. Entre tangos, rones con café, sonrisas y una buena lectura, terminamos eso que en algún momento llame libro para sentirme teso.

Dante se quedó mirándome fijamente, me dijo que habían cosas que no eran como parecían, pero que en general no pensaba que fuera una persona tan especial, me dijo que ya se tenía que ir, me pidió mi número de contacto y se fue, se esfumo entre viejitos ebrios de aquel café, sentí muchos nervios, me tome una copa de ron doble sin café y empecé a escribir esto.

martes, 17 de enero de 2017

Sin Titulo y casi que Sin Autor

Sin Título y casi que Sin Autor es un “libro” que realmente fue escrito en dos etapas muy diferentes, que coinciden con dos etapas muy fuertes de un adolescente, ósea… que locura; porque inicialmente cuenta la historia de un jovencito gay rockero disuelto en un estilo de vida diferente a su entorno y luego el personaje crece, pero sigue el rock and roll protagonizando la vida de aquel desmesurado ser  ¡Ya Dante Miserias es otro voltaje!
Tenía una deuda con migo mismo, se me había pasado por la cabeza dejar de un lado esto, pero después de tres años vi la necesidad de terminar de escribir sin engañarme y sin engañarlos. Se preguntaran por que no continúe escribiendo en ese tiempo, pues simplemente llegaron a mí, personas, acontecimientos y cosas que merecía disfrutar; si, es ingrato de mi parte escribir para llenar mis vacíos, pero es mi manera de sanarme. En todo ese tiempo, fui tan feliz que pensaba solo en vivir el momento, disfrutarlo sin medidas, de hecho consideraba que si gastaba mi tiempo escribiendo todas esas cosas no me iba a quedar tiempo para seguir disfrutando, como si al escribir no estuviera disfrutando; en todo ese tiempo ame, sufrí, llore, pelie, grite, me empelote, perdí el pudor, me creí un artista, me drogue, aprendí, estudie, engañe, jugué, fui feliz, estuve en una cárcel sintiendo como me cortaban las alas, me embriague e hice cosas de las cuales me apenaba,  sentí que era enloquecerse, viaje, volví a llorar, volví a follar y volví a ser feliz, crecí… Fui cantante, bailarín, escritor, equilibrista y soñador, me enamore de mucha gente y me desilusione, bese, me sentí en la cima, pero también decaí, fui un drogo triste, un decadente pero volví a crecer, volví a ser libre y ahora siento que hice tantas cosas que puedo ser infinitamente feliz.
Entenderán que es difícil retomar, quede a medias de un proyecto de “libro” corto, inexperto y hasta vulgar a veces pero… Bueno, intentar continuar después de un bache emocional creo que es algo que terminara dándole más fuerza a la historia ya que el crecimiento de los protagonistas y el “autor” será evidente en las siguientes líneas.
Había pasado mucho tiempo, yo ya estaba en mis cosas personales, había olvidado Sin Titulo y Casi que sin Autor y no sabía nada de Dante, de Dante Miserias…
En algún momento intente retomar mis escritos en Sin Título y casi que sin Autor, con algunas historias que recordé de ese Miserable que me mantuvo enamorado por mucho tiempo, pero luego pensé que sería caso perdido  -“Para que si ya paso y además probablemente esto nadie lo lea” entonces fue donde creía haber tomado un decisión radical.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Eloisa Espuma "Sin Titulo y casi que Sin Autor"

Estaba ella, olfateando todas las flores regadas a las afueras del cementerio, las flores que los vendedores desechaban por que ya estaban marchitas tal vez tan marchitas como la propia ropa de Eloísa… Pisoteaba algunas rosas que no eran de olor tan agradable y chupaba el polen de otras que no estaban tan bonitas, eran las 5:27 de la tarde, Dante llego y entraron al cementerio, mientras caminaban por algunos pasillos cantaban canciones de  Ana y Jaime; se acercaron a una tumba rodeada de moscos y empezaron a escupir sobre está diciéndose entre ellos “si se murió fue por que no era muy bueno” “si se murió era porque era bueno” “hierba mala nunca muere, ¡era bueno!”. Después de esto salieron corriendo por el cementerio, tumbaron algunas flores mientras fumaban y cantaban con voz muy fuerte CAFÉ Y PETROLEO, hasta quedar al final como de costumbre tostados, tirados sobre la gramilla, como si fuesen dos muertos enamorados. Se les había convertido en parche leer y tomar pola al lado de la tumba de Gardel o cualquiera de esas fosas gigantes con hermosas esculturas, mientras detallaban esa preciosa obra de arte, Eloísa se iba poniendo en forma de la misma estatua que admiraba pero en vez de hacer la cara mártir de aquella obra, empezó a tentar a Dante con una serie de gestos sensuales que no lo dejaron contener y lo hicieron actuar como una bestia salvaje, se desfogo en pasión con mucha energía, Eloísa estaba entre sus brazos, él no lo podía creer pero entre pálpitos, tragos de cerveza y un lugar lúgubre, hicieron el amor sin importar el tiempo, sin importar el lugar, recostaron sus cuerpos desnudos sobre la tumba de Francisco Nuñez “fecha muerte 24 de mayo del 46”; después de semejante acto delicioso, se fueron a la universidad que estaba algo cerca del cementerio, se encontraron con Pipe, el novio de Eloísa y como cosa que acostumbraban hacer, se besaron exageradamente, babeaba a Eloisa como si estuviera marcando territorio.

Después de clase Dante se encontró nuevamente con Pipe, y este le dijo que Eloísa ya le había contado lo de la “conexión” en el cementerio, yo pensé que se le iba a lanzar en sima a matarlo, pero a cambio de eso recibió otra de esas propuestas sexuales, que para decir verdad, yo de cierta forma estaba esperando, por que por alguna razón sabía que en algún momento ellos iba a lograr tener mi tan esperado y mágico trio sexual… Dante, Pipe y Eloísa, ¡Fantástico!.

Dante le dijo que sí, y después de eso solo gemidos sensuales y bruscos que salían de un auditorio de la universidad, en el cual para el colmo estaban presentando El Imperio de los Sentidos como cómplice; lo hicieron varias veces, se deleitaron tantas veces como mi vista lejana lo hizo, de amaron, se desfogaron pero no fue infinito, a Pipe sus papas políticos encorbatados, se lo llevaron para otra ciudad como si se hubiera enterado que su hijo estaba en su mejor momento, Eloisa se perdió, el telefono nunca contesto, su aroma a la universidad tampoco volvió; se suponía que Dante era el que mas sabia de ella, pero no sabia nada. Tal vez estaba Eloisa en algún vuelo infinito por alguna droga, ay Eloisa Espuma, ¡sera que moriste de una sobredosis?
Dante por su parte estaba entendiendo un poco más el concepto del desapego porque era necesario, muchas personas entraban y salían de su visa, algunas por la puerta grande y otros por la mas chica, algunas dejando recuerdos dulces y otros mas amargos, pero algo si dejaban todos, a Dante la experiencia y a mi... Una historia que contar.




martes, 15 de noviembre de 2016

"La magia de la Marihuana" Sin Titulo y casi que sin Autor

Dante estaba devastado, no podía entender que su amor hubiese sido tan efímero, no quería salir al mundo con el miedo de recibir malas noticias, estaba cansado de salir en busca de odios, porque amores estaba como que difícil de encontrar… Estaba sumergido en las pepas, en las pastillas para locos que le conseguía un amigo; Dante no salía, no comía, no hablaba, no vivía; hasta que recibió una llamada que tal vez fue de gran ayuda. Era Danilo, invitándolo a un concierto de rock.
Después de ese concierto, cogieron para el apartamento de Danilo, empezaron a escuchar rock and roll y a tomar Whisky, de momento Dante comenzó a llorar, recordando a Brayan mientras Danilo hacia como si lo entendiera profundamente, Dante quedo dormido en los brazos de Danilo sin ninguna pretensión, Danilo lo observo durante toda la noche mientras se imaginaba vidas a lado de mi Dante Miserias.
Al día siguiente Dante abrió los ojos y al verse al lado de Danilo, le provoco besarlo como nunca, Danilo se dejó fluir, total era algo que estaba esperando con ansias, que se repitiera… hicieron el amor; después de ese día Danilo empezó a ser alguien muy importante en la vida de Dante, se veían seguido, hablaban por horas, Dante quedaba hipnotizado al ver como Danilo absorbía aquel cigarro sin filtro y botaba el humo denso, le encantaba ver como sus ojos se ponían pequeños y rojizos, también como la coherencia de aquel ser se convertía en palabras descabelladas; sus hombros parecían muy pesados, y la risa se apoderaba de él, Dante lo detallaba minuciosamente mientras el también emprendía su viaje sin destino fijo, fumando su pasaporte; no sé porque le daba tanta risa, era una risa
imbécil que me molestaba y me daban celos; Después de que pasaban por aquella etapa de la risa, empezó a escribir algo que después pude leer  “Mi mundo, mi momento, mi espacio se separaba en fragmentos pequeños de tiempo; de repente no sé lo que estoy escribiendo, de repente no sé dónde estoy, de repente mis pasos son abollonado, parece como si caminara entre nubes, de repente siento la magia de la marihuana… Mientras llegaba a mi cita con mi profesor de Chelo, relacionaba mi situación con Mario Bross, todo parecía como cuando avanzamos los mundos de este jueguito, y también era algo similar a Alicia en el país de las maravillas; a veces era fantástico, pero también a veces decía “mierda estoy muy trabado, voy a intentar estar consiente” el tiempo era largo y por fin había llegado a la biblioteca, alguien me saludo, fuimos a un lugar que tenía maticas de limón, nos sentamos y empezamos a escuchar unos temas de polikarpa y sus viciosas, hablamos de Alejandro  Sanz y terminamos por rosar nuestros penes, era como jugar espaditas.


No se si eran las 4:30 am o las 7:15 pm, no sé si estaba en el año 2000 o en año 1960, no sabía nada, solo sé que el ser con el que estaba, estaba más demente que yo; rego un tarrito de lecherita sobre mi abdomen, sobre mi ombligo, alrededor de mis tetillas, empezó a lamerla dejando impregnado en mi cuerpo su aliento a vino blanco confundido con cigarro. Volví de mí traba y ya estaba al lado de una pantalla de agua con figuras y luces, besándome con vos Danilo, perdóname que te cuente todo esto y más por esta carta, pero es que no soy capaz de decirte con mis palabras, ni mucho menos mentirte de todo lo que hice mientras vos trabajabas, te lo juro Danilo que vos lo haces mejor que él, te lo juro que no fue ninguno de tus amigos, te juro que al que amo es a vos” Danilo escupió a Dante en la cara, salió corriendo y se montó a un bus, Dante quedo destrozado, al lado de la pantalla de agua, con una ciudad feroz y fría esperando devorarlo, con una carta sincera y dolorosa arrugada en el piso, rodeado de humos densos y relajantes que daban inicio y finales a muchas historias.

Memoria de una traba sumisa

miércoles, 2 de noviembre de 2016

¿Cuantos han planeado su funeral?

Pues yo quiero dejarlo todo listo. Que suene buena música de fondo a las lamentaciones, que abunden los buenos aromas, como el del vodka y el café, como el de la marihuana… que todos  estén vestidos como vampiros para que mi tan anhelada ceremonia se vea algo lúgubre; aunque quiero que hagan malabares, danza,  cantos en coro y música en vivo, consomé para los invitados. Es que después de una larga noche de llantos, recuerdos y risas es necesario recobrar energía para la segunda parte de la fiesta, donde los invitados van a desfilar con maquillajes exóticos y divertidos, para que me recuerden cada vez que hacia el ridículo.  Después quiero que hagan barquitos, aviones y globos de papel, que me muestren su creatividad por medio del origami y hagan sus mejores medios de transportes… que aguanten hasta el infinito, para poder viajar con el hasta donde me toque.
Déjenme creer Nosferatu por un día, trátenme con solemnidad, no me tiren rosas vivas, no quiero que mueran por mí, tiren rosas marchitas para que entiendan que  morí, prendan velas en cada esquina para que no se me haga tan difícil la salida, canten mis canciones favoritas, embriáguese pero no haga papelones, ni se vaya a vomitar en la funeraria que se tiran en la decoración… Alégrese por lo que vivimos, ríase mucho, hasta que le duela la barriga, si no es necesario no suelte lágrimas, ahórrelas que tal vez las pueda utilizar para más adelante; despídanme con dignidad y recuérdenme para siempre, porque yo hasta donde pueda los tendré muy en cuenta para halarle las patas por la noche.

Escríbanme poemas en la lápida, péguenme stikers de mis bandas favoritas, roseen con ron las flores para que mi bóveda tenga un olor peculiar, y por ultimo ¡ojo! No se le vaya a ocurrir hacer videos o fotos de mi sepelio, ni mucho menos de mí entierro; que lo recuerden a uno regio… Porque definitivamente prefiero el filtro de Instagram, que la revocada tan terrible que le meten a uno cuando lo van a empacar en ese cajón.